Marcus Teller

Posted by Albert Sy | Posted in | Posted on 3:54


Natural de Hemingen, Galgados, donde actualmente reside. Prácticamente nació con una espada en la mano, como una faceta inherente a su naturaleza que se aferraba a sus puños y guiaba sus sentidos en el baile mortal de la esgrima. Su padre vio potencial en él, y tomó las riendas de su entrenamiento. Trevor Teller era uno de los oficiales de mayor confianza bajo el mando del -actualmente fallecido- virrey de Galgados, Victor Daorland.  Trevor manejaba la milicia de Hemingen desde hacía varios años, tiempos en los que el mayor de los problemas de los municipios eran los asentamientos de bandidos y poco más. Marcus no tardó en encontrar su lugar, su elemento, y pronto empezaron a contar con él para las patrullas menos comprometidas. 

Una tarde, regresando a Hemingen, la escuadra fue asaltada por un grupo de bandidos que les doblaba en número. Marcus, a sus doce años, dejó fuera de combate a cuatro de ellos. Reducidos los asaltantes, Trevor revisó los cuerpos de los que se habían batido con su hijo, esparcidos por el suelo en un estado lamentable, y comprobó con absoluta sorpresa que ninguna de sus heridas había sido mortal. Su padre se acercó a él y le revolvió el pelo. En sus ojos había orgullo, un orgullo profundo. Aquél día no murió nadie en el bosque, pero los calabozos de Hemingen se animaron considerablemente.

Cuando cumplió los quince años, su padre le dio una noticia que cambiaría su vida para siempre. El señor de la guerra Tadeus Van Horsman lo había llamado a su servicio al haber sido puesto en libertad tras la masacre de Remo. Y debía acudir, pues según sus propias palabras, "algo oscuro se está fraguando en el sur. Y no puedo permitir que llegue aquí". Marcus se vio solo por primera vez en su vida, y Hemingen se le hizo más grande y vacío que nunca. La Milicia era lo que le quedaba, al fin y al cabo. Una razón para levantarse todas las mañanas.

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